14/11/17

[Reseña] "Moriré besando a Simon Snow", de Rainbow Rowell

Sinopsis:  Este libro es una historia de amor, profecías, fantasmas y misterio. Tiene todo lo que esperamos de un libro de Rainbow Rowell... pero con bastantes más monstruos.
Simon Snow es el mago más poderoso del mundo, tiene diecisiete años y es el Elegido, el único que puede salvar su mundo.
La verdad: Simon es el peor Elegido que nadie podría haber elegido.
Al menos eso es lo que dice Baz, su némesis. Y Baz será malvado y un vampiro y gilipollas, pero aquí tiene razón. La mayor parte del tiempo, Simon ni siquiera puede controlar su magia, ¿y tiene que salvar el mundo?

Reseña: Bien, como al parecer llevo un nido de pájaros por cerebro (o ése día no había tomado suficiente café) y empecé “Moriré besando a Simon Snow” sin fijarme en que antes tendría que haber leído “FanGirl”, de la misma autora. Al parecer, en ésta se cuenta la historia de la escritora que crea el mundo de “Moriré…” y por tanto tal vez ayude mejor a entender el principio. Yo ya llevaba cincuenta páginas y la suficiente curiosidad puesta en las desventuras de Simon como para decidir echar para delante y si no entendía algo, pues mala suerte. Pero tú, que estás leyendo esta reseña, te recomiendo empezar con “FanGirl”.
Bueno, vamos al lío. Se trata de una obra coral en la que varios personajes aportan su punto de vista a la historia de Simon, como su amiga Penélope, su pareja Agatha, el Hechicero o su archienemigo, el (todavía por confirmar, claro) vampiro y compañero de cuarto en  Watford, Baz. En los primeros compases yo al menos iba un poco perdida, porque Simon cuenta las cosas como si tú ya supieras de qué va la cosa, aunque a medida que avanzas en la trama vas pillando rápidamente lo más importante (como no he leído Fangirl no sé si es intención de la autora o son cosas que ya se explicaban en la anterior novela, si es así, me fustigo a discreción). Lo dicho, que se puede leer perfectamente sin haber leído la mencionada anteriormente.
Tú vas leyendo y todo te recuerda a Harry Potter: Simon es una mezcla entre ser “El elegido” como Harry y ser un auténtico fardo de la varita como Ron.  Su amiga Penélope es súper lista como Hermione y a Baz te lo imaginas con la cara de Malfoy, claro. Están en una escuela mágica en la que parece que todo gire en torno a las comilonas que se pegan en el comedor y que da la sensación que apenas van a un par de clases en todo el curso. Y el Hechicero es un auténtico Dumbledore, mentor de Simon pero que a la vez lo larga con los muggles (Perdón, humanos sin magia) a pasar los veranos.  Hasta aquí, las similitudes más básicas con el universo de J.K. Rowling. Bueno, también tenemos a Ebb, que parece una simple cabrera pero tiene cierto aire a Hagrid…
Personalmente, disfruté mucho del sistema de magia de la historia, en la que los conjuros son palabras, canciones infantiles o pareados, como “Sana sana, colita de rana” para curar heridas y toda la magia gira en torno al vocabulario. Muy interesante.
Y dejando de lado el homenaje/fanfic a Harry Potter, la historia es muy atractiva. El enemigo, el “humdrum” y sus planes para acabar con el mundo mágico, el destino de Simon y como él está dispuesto a darlo todo por salvar a los demás, así como la introducción de temas como las guerras de poder en las familias mágicas más antiguas aportan solidez a la trama.
Hablando de la trama, el tema LGTB está maravillosamente incluido y normalizado, es una lástima que estemos acabando 2017 y todavía tenga que destacar esto como algo positivo de una novela en lugar de que fuera algo habitual, pero sea como sea, es de agradecer.
Cosas negativas: El personaje de Agatha, para mí, es prácticamente inútil en la trama. Podrías quitarla de la ecuación y la novela seguiría siendo genial, porque en el fondo el “drama amoroso adolescente” no tiene demasiada importancia en la historia… una vez aparece Baz y te enteras de que está enamorado de Simon. Realmente, cuando él empieza a tener voz en la historia el libro se puso realmente interesante para mí, no pudiendo soltarlo hasta llegar al temido “Fin”.

Nota: Por qué si en inglés se llama Carry on, aquí se ha traducido como “Moriré besando a Simon Snow”?