30/11/17

[Reseña] "La espada de Occidente", de Carlos Jobani


Sinopsis:«Compadezco a la nación que entre en guerra con los japoneses, porque viendo de lo que son capaces contra su propio pueblo, no puedo imaginar qué crueldades llevarán a cabo contra un enemigo extranjero».

Johan van Evers fue tratado como un extranjero desde que nació. Mitad holandés, mitad español y sin una tierra a la que llamar patria se une como mercenario a la Compañía de las Indias Orientales, que comercia en Japón.
Son tiempos de expansión diplomática y comercial. A pesar de ello, la peculiar forma de batirse de Johan y su carácter levantisco, forjado al servicio de los tercios, le harán llamar la atención de no pocos samuráis que querrán poner a prueba el estilo de la Verdadera Destreza. 
El estilo de la espada de occidente.
Reseña:
Para hacer ésta reseña, primero vamos a introducir el concepto de "chambara"(Extraído de la Wikipedia):
En Japón, el término chanbara (チャンバラ?), conocido popularmente como "chambara" (contracción de “chanchan”; onomatopeya del sonido de dos espadas al chocar, y "barabara"; la de la carne al ser despedazada),​ es el nombre específico con el que se conoce a éste género, que es el equivalente al cine de capa y espada occidental. En realidad, el chanbara es un subgénero dentro del jidaigeki o drama de época japonés. El término jidaigeki hace referencia al cine que narra una historia que sucede en un periodo histórico, mientras que chambara se utiliza para definir exclusivamente al cine de acción con samuráis.
Cuando leí el argumento pensé inmediatamente en Shogun, de James Clavell. Carlos Jobani nos traslada al Japón feudal (periodo Edo) a través de su personaje, Johan van Evers. Un rudo mercenario con sangre holandesa y española, algo que le hace ser un hombre extranjero en su propia tierra (El español para unos, El holandés para otros), luchando contra ambos según las circunstancias.
Johan es un gran luchador, y tras enfrentarse y vencer a un samurái en una riña callejera, su estilo de esgrima occidental será requerido para ser puesto a prueba.
En menos de 200 páginas, Carlos Jobani nos relata una historia entretenida, llena de acción y muy bien documentada. Apenas unas pinceladas nos sitúan en el período histórico correspondiente y nos facilitan la información necesaria para no perder el hilo conductor. Los combates a espada están genial narrados, y puedes visualizar perfectamente los ataques y fintas que ejecutan los rivales en sus duelos.
El protagonista personalmente me encanta: rudo, socarrón y muy humano. Es fácil empatizar con personajes tan bien construidos como Johan, e incluso tiene algunos puntos de humor bien insertados en los diálogos del personaje. 
En definitiva: un libro cortito pero que no se deja nada en el tintero. Una historia llena de acción que devoras en un par de horitas y que vas a disfrutar sí o sí.