23/4/15

[Reseña] 'El lago' de Banana Yoshimoto

Cuando vemos un lago, solemos hacerlo como una gran extensión de agua en calma, excepto en momentos puntuales de tiempo inestable, en el que vemos que puede ser imprevisible. 
El personaje de Nakajima en ocasiones me ha parecido la personificación de un lago: totalmente en calma, rodeado de sus apuntes pero con un misterio en el fondo de su alma que hace que sus aguas se agiten de vez en cuando. Y de esa calma, pero también de ese misterio, se enamora lentamente Chihiro, que encuentra en Nakajima el complemento perfecto. Y es que tras la muerte de su madre, se sentía totalmente devastada. 
'El lago' no es una novela de amor al uso. Dos seres totalmente distintos encajan, y exploramos a través de esta peculiar relación que en ocasiones parece de conveniencia, las relaciones humanas, la familia, la pérdida y la manera de encarar el futuro. Chihiro es la voz cantante de la historia y sus reflexiones nos dan ganas de coger un lápiz y subrayar medio libro.
Los hermanos, amigos de Nakajima que viven en el lago, seres peculiares pero encantadores que viven en el lago que da título a la novela, hacen encajar las piezas del misterio del pasado que tanto inquieta a Chihiro y por tanto al lector. 
Banana Yoshimoto es considerada una de las escritoras más importantes de la literatura japonesa actual, y es que sus novelas, en apariencia sencillas, esconden mucho más de lo que se ve a simple vista. Dale una oportunidad, no te decepcionará.

Sinopsis El lago, de Banana Yoshimoto: Chihiro, una joven que vive en Tokio, tarda en superar el dolor que le ha producido la muerte de su madre. Mientras recuerda a la peculiar pareja que formaban sus padres, pasa largos ratos mirando por la ventana… hasta que descubre a un muchacho que también pasa mucho tiempo mirando por su ventana. Lo que al principio era sólo un saludo, acaba convirtiéndose en amistad. Casualmente, también el chico, Nakajima, ha perdido a su madre, pero todavía se siente tan abrumado que ni siquiera puede hablar de ello. Nakajima parece herido irremisiblemente por la vida. El intento de Chihiro por ensamblar todas las piezas de ese rompecabezas que es Nakajima la conduce hasta dos amigos de él que llevan una vida monástica cerca de un hermoso lago.