13/5/13

[Reseña] Victus, de Albert Sánchez Piñol

La Guerra de Sucesión Española, un desastre histórico que en el colegio nos hicieron aprender a base de largas y aburridas clases (o al menos, en mi caso).  Si os dijeran de volver a leer sobre el tema seguramente no os apetecería nada, pero la novela de hoy conseguirá que rememoréis la historia arrebatándonos  más de una sonrisa: Victus, de Albert Sánchez Piñol.

Reconozco que además su anterior y tan reconocida novela, La piel fría nunca terminó de convencerme, así que con doble reticencia me decidí a empezar con Victus.

Primero, veamos el argumento:
‘¡Lo contaré todo! Cómo jodieron al general Villarroel, cómo derrotaron nuestras victorias. Porque, hasta ahora, de aquella guerra solo he oído las versiones que vienen de arriba o del enemigo.’


VICTUS es una novela histórica que nos narra la guerra de Sucesión española, un conflicto que puede considerarse como la primera de las contiendas mundiales y que termina el 11 de septiembre de 1714 con el apocalíptico asalto a Barcelona.
También es la tragedia de Martí Zuviría, un joven barcelonés, alumno aventajado del marqués de Vauban, que se convierte en un genio de la ingeniería militar.

VICTUS es un derroche de información y rigor histórico al servicio de un relato ágil, potente y desenfadado, con una dicción rabiosamente contemporánea que nos lleva de Francia a Barcelona pasando por Madrid, Toledo, Tortosa o las batallas de Brihuega y Almansa. Y es también una obra sobre la Barcelona irreductible de 1714, que sufrió un asedio desigual de trece meses y el bombardeo de más de treinta mil proyectiles.

VICTUS cuestiona las versiones oficiales de ambos bandos y cede la palabra a los auténticos protagonistas de la historia, desde la figura inmensa de Villarroel, el general que defendió la capital catalana con lágrimas en los ojos, hasta los civiles y soldados anónimos de todas las naciones que lucharon a un lado y otro de las murallas.

Pero, ante todo, VICTUS es un festín literario de primer orden que se devora del modo en que siempre se han devorado las grandes obras, como lo demuestra el que antes de su aparición ya se hayan vendido los derechos al ruso, el alemán, el holandés y el francés.


Nuestro joven protagonista, Martí Zuviría,un barcelonés estudiando en Francia, arranca la historia con una gamberrada que, sin saberlo, dirigirá su destino del modo más inesperado posible: al de ser discípulo de Vauban, ingeniero militar de gran prestigio.

A través de sus  peripecias y desventuras viviremos la ya nombrada Guerra de Sucesión española y las intrigas políticas y monárquicas que dieron paso al Asedio de Barcelona. El libro está dividido pues en tres partes, tituladas Veni, Vidi, Victus, haciendo referencia sin duda alguna a Julio César. Aprenderemos por qué Cataluña y el resto de España estaban enfrentados y por qué unos escogieron al "Felipito" y los otros al "Karlangas", como los denomina el sarcástico Martí Zuviría, así como la organización de la defensa entre los ciudadanos de Barcelona y cómo acabó el conflicto.

Porque si algo no le falta al libro es humor y algo de triste ironía en relatar los hechos que nos llevaron a una guerra y que hoy en día se resiste a ser olvidada, igual que Barcelona resistió el asedio hasta el final, con todas sus consecuencias.

En resumen: Victus no es sólo una novela histórica. En el marco político actual catalán, creo necesario conocer nuestra historia y no sólo desde uno de los bandos. Este libro es un buen ejemplo de ello.

Te gustará si:  Te interesa el tema histórico pero tienes el sentido del humor suficiente como para afrontar la derrota sabida de antemano

No te gustará si: Esperas de Victus un sentido homenaje a la Guerra de Sucesión.